“A veces me acuerdo de ti, no es constante. Tampoco es que te tenga presente desde la mañana hasta la noche. Me acuerdo esporádicamente, de repente me besa un recuerdo y digo tu nombre. No digo que es que te extrañe, ni que me hagas falta.”
No estoy llorando porque me dejaste sola. No estoy llorando porque me dejaste sin avisar. Simplemente estoy llorando porque no puedo escapar de la idea de lo que pudo ser.